Batallas
 

<<Veni, vidi, vici>>

<<Llegué, vi y vencí>>

Cayo JULIO CÉSAR, 100 a.C.- 44 a.C.

 
ÁGUILA IMPERIAL, símbolo del poder y la gloria de Roma
 

LAGO REGILO (496 a.C.)

Tras derrotar a los sabinos y a los arruncos, con esta batalla Roma vence a los latinos y se convierte en dominadora del Lacio. Se utilizó por primera vez a un dictador, que en momentos críticos para la nación asumía los poderes durante un año. Postumio tuvo el honor de ser el primero.

ALIA (390 a.C.)

Los galos de Breno vencen con un ejército muy superior en efectivos, provocan el pánico entre los civiles pintándose de rojo y saquean Roma, destruyendo el primer código legal: las "Leyes de las Doce Tablas", que estuvieron expuestas en el Foro. El héroe Marco Manlio salva el Capitolio y se libran de Breno pagando un elevado tributo. En el pago, el galo pronunció su famosa frase: "Vae Victis" (¡Ay de los vencidos!) colocando su espada en el platillo de una balanza falseada para pesar el oro.

PASO DE CAUDIO (321 a.C.)

En el valle del Samnio (Italia central), los romanos sufren una de las derrotas más dolorosas frente a los samnitas de Poncio. Son obligados a pasar bajo las "horcas caudianas", unas lanzas clavadas en el suelo, aumentando la humillación de los soldados.

SENTINO (295 a.C.)

Gran victoria sobre una coalición de samnitas, etruscos y galos, que permite a Roma contactar con el mar Adriático, dominar toda la Italia central, y poner los ojos en las colonias griegas del sur.

 
GUERREROS SAMNITAS
 

LAGO VADIMONE (283 a.C.)

Victoria sobre la coalición galo-etrusca.

HERACLEA (280 a.C.)

Pirro, el rey de Epiro, acude en ayuda de la colonia griega de Tarento, y con elefantes entre sus tropas vence a los romanos.

ASCOLI SATRIANO (279 a.C.)

Tras la derrota de Heraclea, los romanos se reagrupan frente al ejército de Pirro a sólo dos jornadas de Roma y le hacen retroceder; cuando se enfrentan cerca de Ausculum vuelven a ser vencidos, aunque inflingen muchas bajas al ejército griego.

BENEVENTO (275 a.C.)

Victoria definitiva sobre Pirro, que se retira a Grecia, donde muere tres años después luchando contra Argos, habiendo conquistado tierras macedonias. Al partir de Sicilia dijo: "¡Qué hermoso campo de batalla dejamos a los cartagineses y a los romanos!". Tres años después de la batalla, cayó Tarento y Roma también se apodera de la Italia meridional.

MILAZZO (260 a.C.)

Victoria naval del cónsul Duilio frente a Milas, dentro de la primera guerra púnica. Las proas de los navíos apresados engalanan la "columna rostral" del Foro, para celebrar la primera victoria naval de la historia de Roma.

ECNOMO (256 a.C.)

Nueva victoria naval. El vencedor, el cónsul Atilio Régulo decide desembarcar en África.

TÚNEZ (255 a.C.)

Régulo desembarca en el cabo Bon, pero Cartago es inexpugnable: la capital posee unas grandiosas murallas de 34 kilómetros de perímetro, y sus tropas son confiadas a un general espartano, Jantipo, que derrota a los romanos y hace prisionero al cónsul y a 5.000 de sus soldados. Además, inmediatamente después, una tempestad destruye la flota romana con miles de hombres a bordo.

CABO TELAMÓN (255 a.C.)

Mientras se libra la guerra púnica, aparecen nuevas incursiones galas por el norte. Se proclama una movilización general y aplastan a los invasores. Roma quiere zanjar su vulnerabilidad, y establece colonias en la llanura del Po (Galia Cisalpina).

ISLAS EGADAS (242 a.C.)

Cerca de estas islas, Lutacio Catulo vuelve a derrotar a los púnicos por mar. Esta victoria decisiva obliga a Cartago a sellar la paz, abandonando Sicilia y obligándose al pago de un fuerte tributo.

EL TESINO (218 a.C.)

Tras atravesar los Alpes, Aníbal vence a los romanos en su primer encuentro, dentro ya de la segunda guerra púnica.

TREBIA (218 a.C.)

Nueva victoria de Aníbal.

LAGO TRASIMENO (217 a.C.)

Aníbal encierra a los romanos en el lago y aniquila al ejército enviado para detenerlo.

CANNAS (216 a.C.)

La más humillante derrota de la República romana. Aníbal, con un ejército mermado vence a un impresionante número de efectivos, mediante una estrategia que ocupa páginas de honor en la historia militar: con sus íberos y galos envuelve y aniquila nuevamente al ejército romano, esta vez en torno a 60.000 hombres. Tiene Roma a su merced sin soldados para defenderla, y acaba entrando definitivamente en la leyenda.

 
RUINAS DE CANNAS, muy cerca de donde se libró la batalla
 

BAECULA

Escipión tras tomar Cartago Nova (Cartagena) derrota a los ejércitos de Asdrúbal en Bailén (provincia de Jaén).

METAURO (207 a.C.)

Los tardíos refuerzos cartagineses son interceptados cerca de este río, antes de llegar a Italia. El joven general Asdrúbal muere, y ya no podrá ayudar a las tropas diezmadas de Aníbal.

ILIPA (206 a.C.)

Con esta batalla en la actual Alcalá del Río (Sevilla), Escipión toma Cádiz y expulsa definitivamente a los cartagineses de Hispania. Dos años después lleva la guerra a África.

ZAMA (202 a.C.)

Aníbal regresa precipitadamente en socorro de Cartago. Escipión evoluciona a las legiones ideando el uso de las cohortes, anula la ventaja táctica de los elefantes enemigos dejándolos pasar entre sus tropas sin perder el orden en la formación, y con la caballería númida acaba de decantar a su favor una batalla igualada en efectivos.

CINOSCÉFALOS (197 a.C.)

El cónsul Flaminio derrota a Filipo V de Macedonia. La legiones vencen y jubilan a las pesadas y menos flexibles falanges, que durante tres siglos se habían mostrado tácticamente intratables.

MAGNESIA (190 a.C.)

Victoria sobre el rey Antíoco de Siria, que había acogido a Aníbal, pretendido dominar el Egipto de los Tolomeos, e intrigado contra Roma en Grecia. Poco después traicionará a Aníbal que acaba envenenándose, y se humillará en la capital de la República, que repartirá su reino entre sus aliados: Rodas y Pérgamo.

 
ANTÍOCO, rey de Siria

PIDNA (168 a.C.)

El cónsul Paulo Emilio vence a Perseo de Macedonia (hijo de Filipo), que buscaba venganza contra Pérgamo. Todo un rey macedonio es humillado en el paseo triunfal por Roma y muere dos años después en prisión.

CAUCA (150 a.C.)

Los abusos de Roma a las poblaciones hispánicas culminan con la masacre de 9.000 lusitanos, que Sergio Sulpicio Galba reune desarmados con engaños y pasándolos a cuchillo, sin distinguir entre mujeres, niños o ancianos. Un niño superviviente de este genocidio: Viriato, años después reunirá un ejército celtibérico rebelde a Roma que derrotará a las legiones continuadamente hasta que es asesinado por traidores. Mientras tanto, en Numancia se forja el otro mito de resistencia (cayendo en el 133 a.C., tras un asedio atroz); ambos se convierten en señas de identidad de la indomable resistencia ibérica a través de los siglos.

MONTELIMAR (125 a.C.)

Tras el sometimiento definitivo de Corinto, Cartago y Numancia, las legiones romanas acuden a Massilia (Marsella) en ayuda de su colonia, amenzada por sus vecinos, y fundan Aix al sur de la Galia. Cerca de Montelimar derrotan a 200.000 soldados galos: los alógrobes, aliados del rey Bituito de los arvernos. Tras esto situan puestos avanzados entre Lyon y Tolosa, y desde Roma comienzan a hablar con orgullo del Mediterráneo como "Mare Nostrum" (nuestro mar).

CAPSA (107 a.C.)

Cayo Mario se enfrenta durante dos años al rey de Numidia: Yugurta, que había sido capaz de derrotar a una legión en África. Con esta victoria gana la guerra.

ORANGE (105 a.C.)

Cimbrios y teutones (germanos del Báltico) aniquilan algunas legiones en esta batalla de la Galia. Tras su victoria se dividen en dos bandos y buscan fortuna por separado.

AQUAE SEXTIAE (102 a.C.)

Cayo Mario destroza a los teutones en Aix-en-Provence, aplicando su revolucionaria reforma de las legiones que se convierten en invencibles al mando de generales mínimamente competentes.

VERCELLI (101 a.C.)

Cayo Mario destroza a los cimbrios en la llanura del Po (en los Campos Rudii), culminando la venganza de las legiones aniquiladas en Orange, y es recibido en la capital como salvador siendo elegido hasta siete veces como cónsul y saludado como tercer fundador de Roma (junto a Rómulo y Remo).

QUERONEA (86 a.C.)

Victoria de Sila sobre Mítridates, rey del Ponto. Ese mismo año muere Mario, su gran rival en la lucha por el poder de Roma.

CARRAS (53 a.C.)

Craso mientras atravesaba el desierto de Mesopotamia con sus legiones, es atacado por la hábil caballería parta. Cuando trata de negociar mientras bate a su ejército en retirada, es traicionado por el enemigo, que captura 10.000 prisioneros y aniquila al resto de legionarios.

JINETE PARTO
 

ALESIA (52 a.C.)

Tras unas campañas imparables en la Galia y en parte de Germania, César se ve obligado a volver rápidamente desde Britania, para sofocar una revuelta provocada por la dura represión de los romanos a las tribus galas. Un joven príncipe arverno: Vercingetórix, agrupa en alianza a la mayoría de los pueblos, creando un gran ejército y frenando la victoria definitiva de César en Gergovia (la capital arverna). Vercingetórix ataca entonces a los romanos, que se muestran intratables, y descalabrado el ejército galo, huye a la inexpugnable Alesia. César idea un doble cerco, dividiendo a los sitiados y a los grandes refuerzos de estos. Esta estrategia logró la victoria definitiva sobre la Galia y su absorción para la República.

FARSALIA (48 a.C.)

En el 49 a.C. César pasa el Rubicón , y Pompeyo y los senadores huyen a Grecia. Antes de perseguirlos somete a los partidarios pompeyanos en Hispania, toma Marsella, y después desembarca en Grecia con un ejército sensiblemente inferior al oponente. En agosto del año siguiente obtiene una increíble victoria en Farsalia que lo situa definitivamente en el Olimpo de los genios militares. Pompeyo refugiado en Egipto es asesinado por temor a las represalias del vencedor. César al ver la cabeza de su enemigo lloró aterrorizado; se cree que iba a indultarlo para fortalecer la nación.

ZELA (47 a.C.)

Tras su estancia en Egipto junto a Cleopatra, César acude a Asia, donde Farnaces (hijo de Mitrídates) había sublevado al Ponto frente a Roma. La campaña que llevó a cabo fue tan fulminante culminándose en esta batalla, que pudo decir al volver a la capital: "Veni, vidi, vici".

TAPSO (46 a.C.)

Nueva victoria de César, que tras ser nombrado dictador, derrota a las fuerzas pompeyanas y senatoriales reagrupadas en Túnez. A su vuelta a la capital, celebra un cuádruple triunfo: Galia, Egipto, Ponto y Numidia, desfilando como trofeo Vercingetórix, que llevaba varios años prisionero, y acaba siendo degollado.

MUNDA (45 a.C.)

Definitiva victoria cesariana sobre los hijos de Pompeyo en España. César que había sido reelegido cónsul y nombrado dictador para 10 años muere asesinado en el Senado al año siguiente, en los fatídicos "idus de marzo", cuando aún no había podido disfrutar las mieles de la victoria, cuando se disponía a poner en marcha una gran campaña en la Germania atacándola por la espalda, y dejando las bases de un imperio formidable para sus sucesores.

FILIPOS (42 a.C.)

Cayo Octavio (luego Augusto), Marco Antonio, y Lépido se alian en un segundo triunvirato. Victoria definitiva sobre los conjurados asesinos de César; los dos principales: Bruto y Casio, se suicidan.

PERUSA (40 a.C.)

Octavio derrota a las fuerzas de Antonio. Se reconcilian por la paz de Brindisi, y Antonio se aleja yendo a Oriente, donde inicia un idilio con Cleopatra a pesar de haberse casado con la hermana de Octavio: Octavia.

ACCIO (31 a.C.)

Victoria naval de Octavio sobre Antonio, dejando al primero como amo y señor de Roma, anexionando a la vez a Egipto. Dos años después celebra el triunfo en la capital y otros dos tarda en conseguir que el Senado abdique de sus poderes y le conceda el título de Augusto (ya que el de César era todavía moralmente inalcanzable). Aquí se inicia un nuevo tiempo: la República da paso al Imperio.

TEUTOBURGO (9 d.C.)

Matanza de las legiones de Varo por parte de los germanos del jefe Arminio, que estando sometido a la autoridad imperial, traicionó su pacto atrayendo a las legiones a bosques cenagosos y frondosos, y en ellos fueron aniquilando a las legiones cuyos soldados iban quedando aislados con el lodo sobre las rodillas a merced de los terribles bárbaros . Augusto que había planificado el establecimiento de la provincia de Germania dentro del imperio, hasta el río Elba, según Suetonio, padeció tal dolor que durante meses no se cortó ni la barba ni el cabello, gritando sin cesar: "Varo, Varo, devuélveme mis legiones". El gran Germánico recuperaría años después las águilas sagradas, pero el sueño de incorporar la Germania al imperio se deshizo por segunda y última vez, situando la frontera en el Rin y convirtiéndose en el primer error que propició el auge de los bárbaros cuatro siglos después.

EDESA (260 d.C.)

Tras la victoria del emperador Gordiano III, los persas vuelven a presentar batalla en Edesa. Mientras los alamanes son derrotados en Milán, y los sajones, francos y godos inician incursiones, el Imperio Persa con el rey Sapor al frente hace prisionero en esta batalla al emperador romano: Valeriano, y lo deporta a Susiana donde es empleado en la construcción de un dique y una ciudad: Giundisabur.

VALERIANO y SAPOR I, camafeo sasánida
 

PUENTE MILVIO (312 d.C.)

Constantino vence a Majencio cerca de Roma en su lucha por el poder imperial, el 27 de octubre. Hijo bastardo de Constancio Cloro, leyó en el cielo lo siguiente: "In hoc signo vinces" (con este signo vencerás); se cuenta que vio una cruz luminosa en el cielo, aunque estudiosos actuales creen que se trataría de un asteroide que pudo surcar el firmamento por aquellas fechas. A partir de esta batalla, el "labarum" se convirtió en enseña del ejército (una cruz con el monograma de Cristo rodeada de una corona de laurel), frente al símbolo del Sol, que utilizó Majencio, y las legiones imperiales desde que lo estableció Aureliano como nuevo dios pagano.

ADRIANÓPOLIS (378 d.C.)

Victoria de los godos sobre las decadentes legiones mandadas por el emperador Valente, que pereció en la contienda. Dos años antes, los visigodos y algunos ostrogodos bajo el mando de Fritigerno atravesaron el Danubio y fueron acogidos en la Tracia. Parece ser que los abusos de los funcionarios romanos provocaron su alzamiento, y tras su victoria tuvo que ser Teodosio quien pacificara la región, estableciendo como federados a los visigodos en la Mesia inferior, y a los ostrogodos en la Panonia.

FRÍGIDO (394 d.C.)

Victoria de Teodosio frente a Flavio Eugenio, el cual muere en combate. Tras esta batalla, todo intento por reestablecer el paganismo queda imposibilitado, y el catolicismo se convierte en la única religión oficial del imperio romano. Se considera esta fecha como la del fin de los dioses del mundo antiguo, aunque su culto aún se prolongaría durante largo tiempo en las zonas rurales, hasta que finalmente se desvanece bajo el nuevo orden que no deja espacio para ellos.

EL ALELUYA (429 d.C.)

Victoria de los romano-bretones frente a los bárbaros invasores de Britania. San Germán de Auxerre, en el día de Pascua, entrega la penúltima victoria a los romanos de la isla, que sin ejércitos imperiales a duras penas podían defenderse de las incursiones de jutos, escotos, anglos y sajones, impulsados por traidores tiranos celtas que promovían su inmigración para consolidar su ilegítimo poder.

MONTES CATALÁUNICOS (451 d.C.)

Última gran victoria y quizás la mayor del imperio romano, aliado de visigodos y algunos francos, contra los hunos de Atila. Flavio Aecio y Teodorico consiguen la supervivencia de nuestra cultura contra todo pronóstico frente a un enemigo diabólicamente inmenso en los "campus mauriacus", en la Galia, el 21 de junio.

MONS BADONICUS (500 d.C.)

Épica y heroica victoria (la última de importancia) de los romanos en Britania. "El último de los romanos": Ambrosio Aureliano (muy probablemente el inspirador de la leyenda artúrica, Camelot y el sueño de unidad británica), detiene momentáneamente el avance anglosajón hacia el oeste, en la aún romano-bretona Domnonea (actual Devon y regiones colindantes). Esta victoria es un espejismo, puesto que oleadas bárbaras siguen desembarcando en el sureste de la isla y su presión sobre los últimos reductos celto-latinos se hace imparable. Todos los indicios apuntan a que esta batalla se libró en la actual Badbury Rings, a orillas del Stour, en Dorset.

DYRHAM (577 d.C.)

Descalabro celto-romano, donde mueren tres reyes bretones. Es el fin de toda esperanza: los sajones se apoderan de las ciudades romanas: Cirencester, Gloucester y Bath, toman por primera vez contacto con la costa oeste de la isla, y aislan a los últimos núcleos de resistencia en Cornualles y en Gales. A partir de esta derrota, el latín vulgar prácticamente se extinguirá al desaparecer las últimas ciudades importantes, y algunas lenguas célticas sobrevivirán penosamente entre la marea germana.

GUADALETE (711 d.C.)

En esta batalla (también conocida como: "del Lago Janda") librada en julio, y que la leyenda dice que duró ocho días, el Islam entra en Hispania, destruyendo el reino más próspero de Europa surgido de la fusión de romanos y germanos (aunque estos últimos eran una minoría respecto a los primeros). Favorecida la instalación y fortificación de las huestes de Táric en Gibraltar, por instigación de los judios a uno y otro lado del estrecho, que habían sido maltratados por los reyes godos en su construcción nacional en base a una única religión de estado: el catolicismo, y por la traición del conde don Illán (ó don Julián), señor de Ceuta y territorios anexos a Tánger (vasallo del reino godo de España), que proporcionó flota y avituallamiento a las tropas infieles, como venganza contra el rey Rodrigo ("Rudericus, ultimus rex gothorum") que había deshonrado a la hija del conde en la corte real. De todos modos, la batalla se estaba decantando a favor de los hispanos, cuando una facción traidora se pasó al bando infiel y los últimos cristianos fueron aniquilados.

POITIERS (732 d.C.)

Mientras los hispano-godos que no querían someterse al infiel estaban recluidos en las montañas del norte (cordillera Cantábrica y Pirineos), los musulmanes siguen su avance imparable en tierras galas, donde los francos con toda su fuerza plantan batalla y vencen a las huestes invasoras salvando la cristiandad en el corazón de Europa. El rey victorioso: Carlos Martel, proporcionará con este glorioso triunfo, el nombre de carolingios a la casa real de los Pipínidas (de la aristocracia austrasiana), que con gran relevancia histórica heredará años después Carlomagno, primer emperador del Sacro Imperio Romano-Germánico, el restaurado Imperio Romano de Occidente.